6 de Octubre de 2013 | La fría mirada hacia la Libertad
Patricio nos cuenta su experiencia personal, al presenciar el momento anterior a una noche de "Miel"

Son muchos momentos en tu vida que quedan marcados, imágenes, sentimientos, experiencias vividas  pero siempre hay algunas imágenes que duran segundos pero que quizás toquen la sensibilidad de nuestro ser para quedar marcados por siempre. Mi viaje al Líbano ha tenido más que una serie de momentos gratos vividos con nuestros hermanos, ha tenido y tendrá imágenes en mi cabeza, fotos que guardaré en mi retina por siempre. Uno de los lugares que más me impactó y donde más imágenes me llevo es en el Sur del Líbano, donde la convivencia entre el mundo oriental y occidental se llevaron mi atención, playas, casas, puerto, mercados, etc. Todo esto ha hecho que me quede por siempre el recuerdo del Líbano.

Una de las imágenes que más me ha impactado ocurrió una noche, al llegar a un hotel de Tiro, un lujoso y encantador hotel del Sur del Líbano donde la paz, la tranquilidad y la hermosura de su cercanía a la playa reinaban. Nos disponíamos a salir a cenar, hasta que allí apareció esa imagen que jamás me olvidaré y que marca en mi mente una de las postales más importantes de mi vida en el Líbano. Llegué a la sala de espera para poder conectarme a internet, cuando allí sentada descubrí una mujer, sí, era una simple mujer,  recién casada con un vestido que deslumbraría a cualquier mujer en el mundo, un color más blanco que la leche y que caía desparramado como crema sobre el piso del hall de entrada del hotel. Sus labios y piel estaban tan elegantes para disfrutar de aquella noche que la luna de miel en este sitio les permitiría vivir. Su marido, de un aspecto muy firme pero a su vez muy serio terminaba de arreglar los papeles para conseguir su habitación. Hasta allí era una noche más de una luna de miel como cualquier otra pareja, pero…fue ahí cuando yo sentado decidí volver a mirar a aquella mujer que quieta permanecía en la sala.  La mire nuevamente elevando mi mirada desde su impactante vestido de novia hasta llegar a su rostro, mire atentamente sus ojos, y a diferencia de su llamativa vestidura, sentí que sus ojos llamaban más la atención. Al completar mi subida hacia su rostro me di cuenta que aquel cuerpo que estaba sentado esperando su noche más feliz, era sin embargo el rostro de la tristeza , era el rostro de una persona que sin dudarlo y sin preguntárselo , decía que no estaba feliz. Sus ojos y su rostro lo decía todo, no había que ni si quiera entablar alguna palabra con ella para darme cuenta que ella estaba triste, que su noche feliz sería solo por un compromiso que debe asumir como rol de mujer por estos lados. Me levanté y me acerqué a ella, mi intención era sacarle una foto, pero evité hacerlo para no tener algún problema con su marido, que sin importarle lo que su mujer estaba esperando, seguía bromeando con el personal del hotel. Me quedé unos instantes parado mirándola fijamente, ella no tornaba su mirada por miedo, pero entre miradas entendíamos que yo quería ayudarla y ella desaparecer de ese lugar, sentirse libre. Por mi mente corrían sentimientos de impotencia y enojo, a la vez que me acercaba y me contenía para no hacer alguna locura.” Pero mi sensación y mi instinto me empujaban a decir, porque estas triste en tu noche más feliz”???

Fueron 30 segundos que entre miradas parecieron días y años de comunicación, pero que se terminaron cuando su marido le pidió que se levantase para ir a su habitación.  El por delante y el personal  del hotel atrás caminando, como si él sintiese el poder de dirigir aquella vida  pero por detrás vendría su mujer que con la mirada agacha y el aroma de tristeza dejarían aquella entrada para perderse en un sinfín de historias y emociones que no puedo explicarlo en alma pero que pasan..

Me dejé llevar por un tiempo en su vida, en su cuerpo, y sus sentimientos para reflejar sobre mí la tristeza que hoy siente ella y que sienten muchos en este país. La libertad de la que tanto creí que habría, es algo que hoy en día no se termina de abrir , es por eso que esta imagen me ha quedado en la retina y en mi mente como un recuerdo más que emocionante. ¿Qué es la felicidad con una vida presa de la tristeza?? Esto es real y esto es parte de la mixtura que el Líbano posee entre otras cosas hoy en día…

Patricio Olivera Abdala

JUCAL BUENOS AIRES

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